# Planificá por tu energía, no por los huecos del calendario.

Fuente: https://www.secondbrain.media/guide/calendar  
Idioma: es  
Versión en inglés: https://www.secondbrain.media/guide/calendar.md

---

Un calendario común te muestra dónde hay lugar. Eso no alcanza: a las cuatro de la tarde hay lugar y no rendís. El planificador de secondbrain reparte tu semana sobre la curva real de tu día —tu pico, tu almuerzo, la caída de después— y te obliga a elegir con una cuota en vez de dejarte una lista infinita.

## El calendario: mes, semana y arrastre

Tus eventos y tus tareas viven en la misma grilla. Vista de mes para leer la forma del período, vista de semana para trabajar.

- Arrastrá una tarea a un día para planificarla; arrastrala a una hora para reservarle el bloque.
- Arrastrá un entregable entero y se agenda como un solo bloque con todas sus tareas colgadas adentro.
- Los eventos de tus calendarios conectados aparecen al lado, y el planificador los respeta: no te propone trabajar encima de una reunión.
- Un evento puede vincularse a una tarea, así lo que reservaste y lo que tenés que hacer no son dos objetos distintos.

_La semana, con lo agendado y lo que vence arriba de todo. A la izquierda, lo que todavía no tiene fecha: se arrastra al día y ya queda._

## El mismo calendario en el teléfono

La agenda es una de las cinco pestañas de la app móvil, y muestra lo mismo que acá: tus eventos, los de los calendarios conectados, las tareas que vencen, los recaps que grabaste y los días que cerraste.

_En el teléfono: el mes con la lista del día elegido abajo, y la semana con sus columnas y su franja de todo el día._

- Cuatro vistas —día, 3 días, semana y mes— y se pasa de una fecha a otra deslizando.
- En día y 3 días se mantiene apretado un evento y se lo mueve de hora o de día; en un hueco vacío se marca el rato con el dedo y se crea ahí.
- Crear y editar es un formulario a pantalla completa, con los selectores nativos de fecha y hora.
- El planificador no está en el teléfono: reparte la semana sobre una grilla que necesita pantalla grande.

El detalle está en la app móvil.

## La teoría: el día no es una grilla pareja

La mayoría de las herramientas te dan un día plano: ocho casilleros iguales de una hora. Tu cabeza no funciona así, y planificar como si funcionara es la razón por la que el plan del lunes no sobrevive al martes.

La forma del día no la inventamos: sale de la investigación sobre ritmos circadianos aplicada al trabajo y de la idea de cronotipo —el rasgo que se mide desde 1976 con el cuestionario de Horne y Östberg, y hoy con el MCTQ de Roenneberg; Daniel Pink lo divulgó en When—. El pico, la caída y la recuperación existen en todo el mundo, pero cada uno los tiene a distinta hora. Ver las bases del framework.

El día real tiene esta forma, y el planificador la usa entera:

1. **El pico** — Una sola ventana de unas tres horas en la que tu cabeza da lo mejor. Es la única franja que se reserva para lo difícil, y es lo primero que se protege. Tres horas es lo que se sostiene de corrido sin quemarse.
2. **El almuerzo** — No es un hueco: es un corte. Nada se agenda ahí.
3. **La caída** — Los tres cuartos de hora que siguen a la comida. La digestión no negocia. El planificador solo baja ahí si no le queda otra, y te lo dice.
4. **La segunda ola** — Después del bajón hay energía otra vez, con menos filo que el pico. Es donde entra lo liviano: coordinación, seguimiento, mantenimiento.
5. **La amortiguación** — Los últimos treinta minutos de la jornada no se planifican nunca. Absorben todo lo que se corrió durante el día. Un plan sin amortiguación se rompe la primera vez que algo dura de más — o sea, siempre.

> **El pico es tuyo, no de tu horario**
>
> La ventana en la que rendís no se recorta con tu jornada laboral. Si rendís de 8 a 11 y entrás a trabajar a las 10, a las 8 seguís rindiendo: lo único que pasa es que ahí no se te puede agendar nada. Esa distinción importa, porque es la que evita que el planificador te "corrija" el pico para que le entre en la agenda.

## Elegir tu pico

Elegir el pico es elegir tu cronotipo, y acá se hace en tres clics en vez de con un cuestionario. Se configura una sola vez: hay tres plantillas —la misma ventana de tres horas con distinto arranque, una por cronotipo— y una opción a mano para el que ya sabe exactamente cuándo rinde.

- **Mañana — desde las 8** — El cronotipo madrugador: das lo mejor apenas arrancás. Es el patrón más común y el que menos se pelea con las reuniones, que suelen caer más tarde.
- **Mediodía — desde las 10** — El intermedio, el más frecuente de los tres: levantás sobre el final de la mañana, cuando ya arrancó el día pero todavía no comiste.
- **Tarde — desde las 15** — El cronotipo nocturno, que recorre el día al revés: das lo mejor en la segunda ola. Es también el patrón de quien tiene la mañana ocupada por otros.
- **A mano** — Elegís la ventana exacta, con hora de inicio y de fin. Para picos que no entran en ninguna plantilla o para jornadas partidas.

Además configurás tu jornada: hora de entrada y de salida, ventana de almuerzo, cuánto dura tu caída (0, 30, 45, 60 o 90 minutos) y qué días de la semana trabajás. Con eso el planificador ya sabe dónde puede y dónde no.

_El planificador no reparte sobre casilleros iguales: reparte sobre tu curva. El pico se pinta sobre el calendario, y ahí —y sólo ahí— cae lo difícil._

## La cuota 1-3-5 · Hobby: la semana entra en un tamaño

El planificador no te deja meter todo. Arranca con una cuota, y esa es la parte incómoda a propósito:

- 1 crítico — el entregable que define la semana. Si esta semana solo pasa esto, la semana valió.
- 3 de impacto — los proyectos que mueven la aguja.
- 5 operativas — coordinación, seguimiento, mantenimiento. Lo que no cambia el resultado, pero si no se hace, molesta.

Lo que no entra se posterga. Y postergar es exactamente la decisión que el planificador te obliga a tomar el lunes, en vez de dejarte una lista de treinta ítems que ya sabés que no vas a hacer y que te va a hacer sentir mal cada vez que la mires.

La cuota es un punto de partida, no un dogma: cada uno ajusta la suya —hasta nueve por nivel— y el planificador se acuerda.

El número 1-3-5 sale de la productividad de blog, pero lo que sostiene la idea no es el número: es que limitar el trabajo empezado a la vez acorta el tiempo en que cada cosa se termina. Está explicado en las bases del framework.

## Cómo se reparte lo que elegiste

Una vez que elegiste qué entra, el reparto es automático y sigue reglas explícitas:

- Lo profundo va al pico. Crítico e impacto solo se ubican en la parte de tu ventana de pico que además cae dentro de tu jornada.
- Lo liviano va a lo que sobra. Las operativas se reparten en el resto del tiempo trabajable, fuera del pico.
- Los bloques son de 30, 60 o 90 minutos. Más de noventa minutos seguidos no es un bloque, son dos: la regla del método es partirlo.
- La caída se usa último. Solo si no queda otro lugar, y queda marcada como tal.
- Fuera de la jornada es el último recurso. Si la semana laboral ya no da, propone entre las 7 y las 22 —y lo dice—, porque proponer el martes a las siete de la tarde es mejor que dejar la tarea sin ubicar y sin decisión.

## Quién ejecuta cambia cuánto ocupa

Planificar sin saber quién ejecuta no sirve. Una tarea tuya te come una franja de trabajo; una que ejecuta otro te come diez minutos de seguimiento. Son dos cosas distintas y el calendario tiene que decirlo.

- **Mío** — La hago yo. Reserva un bloque de trabajo real: 60 minutos por defecto si es profunda, 30 si es liviana.
- **Espero** — La ejecuta otro y yo controlo. Reserva 15 o 30 minutos de seguimiento, no una franja de trabajo. Es lo que hace que la semana entre.

Las tareas que te llegaron por una persona vinculada del Atlas se asumen de otro; el resto, tuyas. Se corrige con un clic.

Un entregable propio reserva media hora por tarea, con tope de tres horas: un entregable de quince tareas no puede comerse el día entero de un tirón. Si lo ejecuta otro, reserva lo mismo que cualquier seguimiento.

## Integraciones de calendario

Las tres son opcionales y se conectan solo cuando vos las autorizás. Ninguna es necesaria para usar el planificador. La sincronización de tareas con ClickUp vive en Tareas y detección.

- **Google Calendar** — Lee y escribe eventos de calendario para mostrarlos junto a tus tareas y para crear o actualizar eventos cuando planificás una tarea.
- **Microsoft / Outlook Calendar** — La misma sincronización bidireccional de calendario, a través de Microsoft Graph.
- **Apple Calendar** — Suscripción iCal: leemos tus eventos para mostrarlos dentro de tu workspace, y podés suscribir tus tareas de Secondbrain desde Apple Calendar.

> **Apple Calendar, en las dos direcciones**
>
> Además de leer tus eventos, secondbrain publica un feed iCal con tus tareas. Suscribirte a ese feed desde Apple Calendar, Google Calendar o cualquier cliente que hable iCal te pone las tareas planificadas en el mismo lugar donde ya mirás tu día — incluido el teléfono, sin instalar nada.
